Piensa en griego

España no es Grecia, la situación económica no es la misma, nuestro tamaño es mucho mayor, es más difícil que la Unión Europea nos deje caer, pero eso da igual cuando las imágenes de España que dan la vuelta al mundo muestran a los manifestantes mordiendo a los policías y a los agentes repartiendo porrazos por aspersión.

© 2012 Melderomer by Flickr.com

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(Nacho García Mostazo > 26/2/2012) Acaba de publicarse el Indice de Malestar Económico (IME), un sondeo elaborado por el Instituto DYM que analiza los mismos parámetros en 56 países. Este índice se extrae de la diferencia entre el porcentaje de los que creen que la situación será más estable y los que consideran que habrá más conflictividad social como consecuencia de la crisis.

Según este estudio, España se sitúa en la mitad de la tabla, con un IME del 45%, bastante menor al índice que registran Irlanda (70%) y Francia (68%), al mismo nivel que el registrado en Italia (49%), Alemania (44%) y Estados Unidos (44%), y bastante lejos del índice que registran Polonia (24%) o Perú (11).

No da la sensación de que haya un ambiente de crispación en la sociedad española. De hecho, si preguntas en tu entorno es evidente que no hay una conflictividad larvada. Más bien lo que todo el mundo hace ahora es tentarse las ropas, esperando a ver cómo le afectan personalmente, para bien o para mal, las decisiones del Gobierno.

El presidente Rajoy está tomando medidas que sabe que no gustan en absoluto ni a la izquierda ni a los sindicatos. Pero esa mayoría silenciosa que respaldó al PP el 20-N ha dado a Mariano Rajoy el mandato de hacer lo que tenga que hacer para sacar a España de la crisis, y eso es lo que está haciendo el jefe del Gobierno.

Atribuyen al expresidente Zapatero un comentario en el que vino a decir que esta crisis se llevará por delante a dos presidentes, y él ya está supervisando nubes. Por los acontecimientos de los últimos días en Valencia y los subsiguientes ataques a sedes del PP en varias ciudades, la izquierda parece dispuesta a recuperar en la calle lo que perdió en las urnas.

El Partido Popular trabaja desde antes de llegar al Gobierno sobre un escenario de agitación social creciente durante 2012. Al cumplirse dos meses de su llegada al poder, el Ejecutivo empieza a ver cómo en las calles crece la agitación. Sabe que cualquier falacia puede ser la chispa que encenderá la llama de las protestas.

Me da la sensación de que la izquierda está dispuesta a todo con tal de volver al poder cuanto antes y le importa un bledo que la credibilidad de España se vaya al garete cuando ellos incendien la calle, porque las imágenes que darán la vuelta al mundo serán las de los disturbios. El primer ejemplo lo tenemos con Valencia.

España no es Grecia, pero cuando un estadounidense de Wisconsin ve las imágenes de los manifestantes mordiendo a los policías en Valencia y de los agentes sacudiendo porrazos por aspersión, sí cree que en España estamos como en Grecia, y eso es malo, muy malo para la imagen de nuestro país y de nuestras empresas por ahí fuera.

Quizá todos deberíamos reflexionar un poco antes de hacer cosas de las que luego tengamos que arrepentirnos. No soy quien para dar consejos políticos a nadie, pero como ciudadano mondo y lirondo pediría a los líderes políticos de todos los partidos que piensen en la que se puede liar como metan la pata.

Es posible que esté pidiendo peras al olmo, pero creo que la situación actual requiere de una alianza patriótica, unos nuevos Pactos de La Moncloa. Necesitamos que nuestros políticos actúen con humildad, sensatez, altura de miras y sentido de Estado. El bien común está por encima de su bienestar personal. ¿Darán la talla? Humildemente, creo que no.

Perdona si me pongo sombrío y pesimista, pero yo ya estoy planificando lo que haré si el escenario en España da un giro a la griega. ¿Y tú? ¿Te lo has planteado? Piensa en griego.

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