España está en sus manos, presidente

El presidente del Gobierno sabe que ahora mismo tiene crédito para hacer lo que dé la gana, siempre y cuando saque a España de la crisis. Mariano Rajoy tiene un plan con plazos muy concretos, pero no todo depende de él…

Fuente: lamoncloa.gov.es

Fuente: lamoncloa.gov.es

(Nacho García Mostazo > 2/2/2012) Según las previsiones del Fondo Monetario Internacional, que se hicieron públicas a finales de enero, hasta 2016 España no volverá a crecer al 2% anual, el mínimo necesario para que nuestra economía cree empleo a buen ritmo. Sin embargo, las elecciones se celebrarán como muy tarde en otoño de 2015 y para entonces el Gobierno, si quiere revalidar, necesita que la economía dé señales de recuperación.

Descontando 2012, que va a ser calamitoso, el Ejecutivo sólo tendrá dos años para darle la vuelta a la situación. Para conseguirlo, tiene que sanear la economía, y no es nada fácil. Hay que recortar el gasto y a la vez impulsar la inversión; subir los impuestos a los ciudadanos, pero bajárselos a las empresas; flexibilizar el mercado laboral, pero impedir que se destruya mucho más empleo; y reformar el sistema financiero intentando que nadie se haga daño…

El Gobierno tiene crédito suficiente como para tomar las decisiones que crea oportunas. Los ciudadanos callan y otorgan, al menos por el momento, porque con sus votos le han dicho: ‘Hagan lo que tengan que hacer, pero sáquennos de esta’. Rajoy ha empezado a hacer cosas que no casan con sus principios. No le apetece nada tener que hacerlas, pero no tiene otro remedio si aspira a que España salve la permanencia en Primera División.

Por eso Rajoy y su equipo están ahora tomando todas las medidas que restan votos, sobre todo la subida de impuestos y tasas que ya se ha aprobado, el alza de impuestos indirectos que está por venir y la subida del IVA que niega, pero que también acabará por aplicar si finalmente se lo exige la Unión Europea. El objetivo pasa por volver a poner a España en la senda del crecimiento en 2014 o, como muy tarde, en 2015, el año electoral.

Si esquiva todas las dificultades, consigue cuadrar las cuentas y España se endereza, el PP llegará a las elecciones de 2015 en una situación inmejorable para volver a ganar. Es más, si la economía empieza a crecer en 2014, el Gobierno bajará el IRPF para que, al hacer la declaración de la Renta en 2015, los votantes vean que Rajoy y su equipo cumplen su promesa y vayan a las urnas en otoño satisfechos, al ver que los sacrificios han merecido la pena.

Pero el Gobierno, para su desgracia, no depende de sí mismo. Hay muchísimos factores externos que pueden hacer fracasar sus planes: más rebeliones en el norte de África, el estallido de un conflicto con Irán, un agravamiento de la crisis del euro (Portugal se está yendo a pique estos días y va a tener que pedir un nuevo rescate), las elecciones francesas (esta primavera), estadounidenses (noviembre) o alemanas (2013)…

Buena suerte, presidente. La va a necesitar.

Texto extractado de la “Guía de inversiones muy rentables” de febrero. Suscríbete por un año por sólo 49,90 euros.

This entry was posted in Análisis and tagged , , , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.