De cigarras griegas y hormigas eslovacas

El Parlamento alemán y el resto de cámaras legislativas de la eurozona están aprobando estos días la ampliación del Fondo de Rescate europeo, convertido ahora en Fondo de Estabilidad Financiera, que entrará en vigor a primeros de 2012.

Bratislava © Jepes by Flickr.com

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(Nacho García Mostazo >> 1/10/2011) Alfredo Pastor, profesor del IESE, decía recientemente en La Vanguardia que a las autoridades europeas les ha faltado valor para reconocer públicamente que todos nos habíamos metido en este lío y que todos debíamos ayudarnos a salir de él.

“El resultado de esa falta de valor –dice Pastor– ha sido que, desde el inicio de la crisis, hemos alimentado al ciudadano, sobre todo en los países del norte, con tópicos, como si la Unión Europea pusiera en escena la fábula de la cigarra y la hormiga”.

A juicio del profesor del IESE, “la tarea del buen político no es acomodar los intereses inmediatos de sus votantes (o de sus financiadores), sino ver más allá de las próximas elecciones para guiarlos hacia la unidad, donde reside su verdadero interés”.

Siendo cierto en términos generales lo que dice el profesor Pastor, no es menos cierto que hay países de la zona euro donde la gente está hasta el moño de apretarse el cinturón. Los 5,4 millones de habitantes de Eslovaquia son un caso de libro, como refleja Der Spiegel.

El gobierno liberal de Iveta Radicova convenció a la gente de que el camino del éxito pasa por el esfuerzo. Para entrar en la Unión Europea en 2009 sus habitantes aceptaron trabajar mucho por poco dinero y escasos beneficios sociales.

De hecho, a pesar de que sus registros económicos son memorables, Eslovaquia sigue apareciendo como el segundo país más pobre de Europa y en algunas regiones una de cada tres personas está desempleada.

Precisamente gracias a su esfuerzo consiguieron que en 2007 su economía creciera más del 10 por ciento. Con la crisis, en 2009 su PIB se redujo casi un 5%, pero en el primer trimestre de 2011, de nuevo a base de apretarse el cinturón, la economía eslovaca ya ha crecido un 4%.

Ahora, el Gobierno ha aprobado un nuevo plan de reducción de costes y ha vuelto a pedir a los ciudadanos un nuevo esfuerzo. Sirvan como ejemplo los 6.500 médicos que ejercen en Eslovaquia. De ellos, 1.500 quieren dejar su empleo porque sus sueldos son bajísimos y trabajan sin medios.

En pleno plan de ajuste, al Gobierno le avergüenza decir a los votantes que ahora tienen que aportar 7.700 millones de euros para ampliar el Fondo de rescate europeo. Son 1.500 euros por ciudadano, un dineral para las familias eslovacas. En este contexto, es difícil que el Gobierno obtenga el respaldo del Parlamento para ampliar el Fondo de Estabilidad Financiera.

Los eslovacos se han liberado de la miseria económica dos veces en los últimos años, cuando cayó el comunismo y para entrar en la UE. Ahora están dispuestos a sacrificarse de nuevo por su país, pero no por Grecia. La gente piensa, no sin razón, que ellos superaron sus problemas sin ayuda. Si otros están ahora en apuros, que se valgan por sí mismos.

(Texto extractado de la “Guía de inversiones muy rentables” correspondiente al mes de octubre de 2011. Si te quieres suscribir, pulsa aquí).

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