La hiperinflación que viene

En los próximos años vas a ver cómo los precios se multiplican por dos o por tres, ya veremos cómo evoluciona la crisis.

© Quenerapú by Flickr

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(Nacho García Mostazo) Es mentira que los bancos centrales sirvan para controlar la inflación. Dicen que sí porque eso pone en sus principios fundacionales, pero en realidad son los principales creadores de la inflación. De hecho, si ahora está empezando a estar fuera de control es precisamente porque los bancos centrales fabrican dinero a capricho.

El gráfico anterior es una estimación de la evolución de los precios en Estados Unidos a lo largo de su historia. Se dispara hace cuatro décadas por la ruptura definitiva del patrón oro, que daba credibilidad a las divisas y estabilidad al sistema. Como ves, algo que en 1970 costaba 100 dólares, en 2007 ya costaba 620 dólares. ¿Y qué pasa después de 2007? La debacle. Fíjate en el siguiente gráfico:

Como ves, la Reserva Federal ha creado tantos y tantos dólares que la línea se dispara meteóricamente a partir de octubre de 2008, hasta multiplicarse por tres en poco más de dos años. ¿Qué va a ocurrir con todo ese dinero nuevo creado de la nada con el que la FED está regando el sistema para evitar que reviente por efecto de la crisis? Multiplica por tres la gráfica del IPC y tendrás la respuesta. Si algo costaba 620 dólares en 2007, cuando todo ese dinero recién impreso sea absorbido por el mercado, ese mismo producto costará 1860 dólares.

Que no te engañen: la inflación no es un fenómeno meteorológico, ni es obra de la naturaleza. La inflación es un fenómeno político, económico y social. Político porque lo provocan los gobernantes con sus decisiones. Económico, porque se debe al incremento brutal del dinero en circulación. Y social, porque las víctimas somos nosotros. Todos vamos a ser espectacularmente más pobres cuando se acabe la crisis. Nuestro poder adquisitivo del futuro será, como poco, una tercera parte del que disfrutamos hoy.

Es cierto que los datos anteriores son relativos al dólar. ¿Ocurrirá lo mismo con el euro? Sí. ¿En qué cuantía? Podemos aventurarlo comparando el dólar y el euro con el franco suizo, la moneda más estable del mundo. En los últimos diez años, el dólar se ha depreciado frente a la moneda helvética un 42 por ciento, mientras que el euro ha caído un 20 por ciento.

¿Cómo proteger a los tuyos de la inflación? Oro, plata y francos suizos.

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