Un paraguas de oro

La devaluación competitiva del dólar y el euro continúa. Es como la lluvia fina. Por eso debes comprarte un paraguas. Pero procura que sea de oro.

© 2011 DavedeHetreb by Flickr.com

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(Nacho García Mostazo) Imaginemos a Bernanke y a Trichet cada uno en una bicicleta. Disputan una enconada carrera en un circuito con una leve pendiente descendente. Los que están a pie de calle simplemente disfrutan con los espectaculares adelantamientos. Pero si los contemplamos con perspectiva, mirando la carrera por televisión, vemos a dos ciclistas lanzados a toda velocidad por una cuesta abajo en la que, al más mínimo error, pueden pegarse un golpe mortal, incluso los dos a la vez. A los espectadores de la tele, cuando empezamos a ver en qué consiste el jueguecito, nos ponen una película de guerra para tenernos entretenidos: va de un sátrapa árabe que mata a sus compatriotas, desafía a Occidente y la OTAN y la ONU se preparan para darle una buena tunda. Perdona si te parece frívola la metáfora, pero eso es lo que está ocurriendo a nuestro alrededor estos días.

Los seguidores de “Yo tengo un plan” en Facebook fueron de los primeros en España en conocer una noticia clave esta semana: Bill Gross, el mayor administrador de bonos en el mundo, ha vendido TODOS sus bonos del tesoro estadounidense. Bill Gross es el inversor que administra el fondo que más deuda pública controla en el mundo. Tiene línea directa con la Reserva Federal (FED) de los Estados Unidos y, cuando llama y pregunta por Ben Bernanke, se pone al teléfono. Pues bien, Bill Gross considera que el dólar no tiene credibilidad y se ha desembarazado de todas sus participaciones del Tesoro norteamericano. Su decisión no tiene precedentes. Vendría a significar que la situación de la deuda estadounidense es crítica y está al borde del colapso. Puede provocar una enorme sacudida en los mercados, con la inflación en EE.UU. disparada y con los tipos de interés al alza.

El jueguecito que se traen Bernanke y Trichet

Durante los últimos días hemos visto que la cotización del dólar estadounidense se acercaba peligrosamente a los 0,70 euros. Muchos analistas consideran que esa frontera es clave para la supervivencia de la divisa norteamericana. Una vez perfore ese límite, su caída puede ser espectacular. Claro, cuando el dólar cae, el euro se revaloriza. La moneda única europea se ha venido cambiando estos últimos días sobre los 1,40 dólares. Pero al Banco Central Europeo (BCE) tampoco le interesa un euro tan fuerte, y entonces asistimos de nuevo al espectáculo de las devaluaciones, una competición que se desarrolla a uno y otro lado del Atlántico bajo la batuta de dos directores de orquesta: Ben Bernanke en representación de la FED estadounidense y  Jean Claude Trichet por parte del BCE.

Hace ya unos meses escribí un artículo titulado “Porque lo quiere Angela” en el que argumentaba que, cada vez que el euro estaba muy caro y perjudicaba la recuperación de la economía alemana gracias a sus exportaciones, los germanos le daban un capón a la credibilidad del euro para seguir vendiendo en EE.UU. y continuar con su recuperación. Ahora añado un argumento más. También la Reserva Federal hace lo mismo, aparentemente conchabada con el BCE. Ambas instituciones manipulan el mercado de las divisas para mantenernos entretenidos viendo la competición entre el dólar y el euro. La FED y el BCE van devaluando sus monedas, pero como ambas están dibujando bonitos gráficos arriba y abajo no nos damos cuenta de que, en realidad, ambas divisas están devaluándose.

El oro es transparente, el dinero es opaco

¿Cómo sabemos que el dólar y el euro se están depreciando? Gracias a la cotización del oro, la plata y el resto de materias primas, cuyos precios no paran de subir. Por supuesto que a la subida del trigo contribuyó meses atrás que Rusia cerrara sus fronteras a la exportación, lo mismo que a la subida del petróleo ahora está contribuyendo la inseguridad que se vive en Oriente Próximo y el Magreb. También es cierto que hay una vertiente especulativa en la subida del precio del oro, la plata, el cobre o el algodón. Eso es evidente. Pero no todo es especulación e inseguridad. Detrás de esas inmensas subidas de algunas materias primas se esconde también la inflación, provocada por la continua devaluación de las divisas a causa de la decisión de la FED y del BCE de nacionalizar bancos y rescatar países endeudados tapando los agujeros de la crisis con montañas de billetes nuevecitos, recién impresos.

¿Qué puede ocurrir en los próximos días? Entiendo que se abren ante nuestros ojos al menos cuatro escenarios posibles con múltiples variantes. A saber. El primero, un batacazo en EE.UU. si el dólar perfora la resistencia de los 0,70 euros. Si ocurre, habrá mucho dinero saliendo a la carrera de los mercados estadounidenses y provocando un hundimiento bursátil similar, o peor, al de octubre de 2008. El segundo escenario posible pasa porque algún país europeo tenga que pedir el rescate y entonces el dinero huya despavorido de la UE. El tercer escenario, que haya un acontecimiento que nos tenga entretenidos y aparte nuestra mirada del foco de las divisas. Por ejemplo, una intervención militar en Libia para expulsar o matar a Gadafi y poner orden en sus explotaciones petroleras. El cuarto y último escenario que contemplo, aunque puede haber más, es que el euro y el dólar sigan jugando su interminable partida de devaluaciones competitivas y, de momento, no pase nada más.

Compra un paraguas de oro

Desde un punto de vista filosófico, es evidente que al mundo le hace falta urgentemente que nos replanteemos el sistema financiero de forma que sea totalmente transparente y que el dinero que utilicemos las personas para nuestros intercambios sea un dinero honesto, no meras fotocopias que lo que hacen es empobrecernos a los ciudadanos día tras día. Desde un punto de vista práctico, y a la espera de que algún día se produzca ese cambio soñado, llegue la transparencia al sistema financiero y desaparezca el dinero de mentira, lo único que te puedo recomendar de momento es que compres oro y plata para evitar que tu patrimonio siga evaporándose. Convierte tus billetes de Monopoly en el único dinero de verdad que existe. Además de no perder lo que es tuyo, como hay una parte especulativa en sus cotizaciones actuales es posible incluso que ganes algo cuando haya pasado toda esta crisis.

Aunque insisto, también es cierto que podríamos asistir pronto a un nuevo batacazo de los mercados y es posible que eso también afecte a la baja a la cotización del oro y la plata, lo que nos estaría indicando que es el momento adecuado para subir al tren y comprar metales preciosos a un buen precio. Ahora bien, eso es difícil de saber. Por eso, si quieres proteger tu patrimonio a largo plazo, compra oro y plata ya. Si quieres además especular y ganar mucho en poco tiempo, entonces espera por si hay pronto una bajada de precios y entra cuando caiga la cotización, en poco tiempo verás crecer tu inversión una barbaridad.

Guía de inversiones muy rentables

Como sabes, todos los meses publico una “Guía de inversiones muy rentables” donde explico cómo están las cosas y facilito datos de empresas donde comprar metales preciosos para proteger tu patrimonio, sociedades y cooperativas de inversión, fondos con buenas perspectivas alcistas y hasta compañías que cotizan en bolsa y que podrían ser una buena apuesta. El precio de esta guía es irrisorio: se descarga por 8,90 euros. Pero además, si te suscribes por un año (12 números) el precio es de sólo 49,90 euros, una ridiculez comparada con los beneficios que están obteniendo ya los lectores que se suscribieron en enero y en febrero.

Aquí puedes leer la Guía que publiqué en enero, aunque he tapado los nombres de las compañías donde recomiendo invertir porque hay muchos suscriptores que han pagado por esa información y no sería correcto darla ahora en abierto. No obstante, la Guía se puede leer perfectamente. Espero que te guste y que algún día te suscribas.

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