El futuro de las pensiones

El Gobierno ha dado un ultimátum al Pacto de Toledo: si no presenta ya una propuesta de reforma de las pensiones, el 28 de enero lo hará por decreto.

(Nacho G. Mostazo) Es evidente que el sistema público de pensiones va camino de la quiebra. La demografía es implacable. El Gobierno está obligado a acometer una reforma. Debería ser un cambio drástico, incluso poniendo en marcha un sistema mixto, público y de capitalización. Pero no podemos confiar en que nuestros políticos vayan a tomar decisiones de calado. Seguramente van a poner un parche para salir del paso.

Hasta ahora, los expertos más pesimistas vaticinaban que los números rojos llegarían a la Seguridad Social sobre el año 2015 y anunciaban su quiebra entre 2025 y 2030. Pero parece que se acelera el pronóstico. Este año, la Seguridad Social va a terminarlo con equilibrio en sus cuentas. Ni pierde, ni gana. Si siguen las cosas así, es muy probable que en 2011 entre en números rojos. Pero como el paro alcance los fatídicos 5 millones de personas el año próximo, es evidente que la Seguridad Social cerrará 2011 con pérdidas.

Estos días hemos repasado un magnífico análisis de los economistas Javier Díaz-Giménez y Julián Díaz-Saavedra publicado en el blog “Nada es gratis”. Los autores se basan en las proyecciones demográficas del Instituto Nacional de Estadística para llegar a las siguientes conclusiones:

Actualmente la pensión media de jubilación es de 890 euros mensuales. Si el Gobierno sube la edad de jubilación a los 67 años y amplía el período de cómputo de las pensiones de los últimos  15 años actuales a 20 años, la pensión media bajará un 10%, hasta los 800 euros aproximadamente (o su equivalente ajustado a la inflación).

Con este cambio, los expertos consideran que la Seguridad Social cogerá un poco de aire y no quebrará tan pronto. Vaticinan que tendrá problemas para financiarse a partir de 2027 y el fondo de reserva de las pensiones se agotará definitivamente en 2040. No obstante, el Gobierno tendrá que subir los impuestos al consumo hasta el 40 por ciento.

Si el Gobierno acepta la propuesta de los llamados 100 economistas, retrasa la edad de jubilación a los 67 años y amplía el período de cómputo de las pensiones a toda la vida laboral, la Seguridad Social entrará en números rojos para 2028 y el fondo de reserva de las pensiones se habrá agotado en 2042. El Gobierno tendrá que subir los impuestos al consumo hasta el 31% para seguir financiando las pensiones. La pensión media será de unos 650 euros/mes (o su equivalente ajustado a la inflación).

Como ves, las pensiones del futuro están amenazadas. Es difícil que ningún político permita que el sistema quiebre cuando él esté gobernando, de modo que harán todo lo posible para impedirlo. Por ejemplo, subiendo los impuestos. Así pues, habrá pensiones, pero serán miserables y habrá que pagar unos impuestos altísimos (en el supuesto de la reforma que se propone hacer el Gobierno, con una pensión media de 800 euros al mes y unos impuestos al consumo del 40 por ciento, ese pensionista realmente tendrá disponibles para gastar alrededor de 500 euros al mes).

Estas previsiones sólo cambian si España vuelve a crear empleo a un ritmo de 400.000 personas al año durante las próximas cuatro décadas, porque nuestro país necesitará tener unos 30 millones de trabajadores en 2050 para que la Seguridad Social siga funcionando. ¿Crees que será posible que la España que ahora es incapaz de mantener una fuerza laboral de 18 millones de personas (entre empresarios, autónomos y trabajadores) cree otros 12 millones de puestos de trabajo en cuatro décadas? A mi me gustaría creerlo por el bien de mi país, pero tengo serias dudas.

Si quieres saber qué hacer para garantizarte una pensión, lee la “Guía práctica para los hijos del baby boom español”. Sólo te costará 8,90 euros (versión en PDF) y realmente merece la pena porque te ayudará a organizar tus finanzas para tener tu propio plan de previsión personal.

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